Ene 082014
 

Presentamos a continuación el informe de buenas noticias de 

AUSTIN RUSE, dado en C-FAM  http://c-fam.org

Animamos a los compañeros a tomar conciencia en serio, de las políticas de la izquierda y de la derecha, de los socialistas y los liberales, y los chinos también,

en orden a destruir la salud de la familia y la vida.

LA FAMILIA Y LA VIDA se manifiestan en cambio con fuerza en todos los continentes, como POLÍTICAS DE ESTADO DE LOS PUEBLOS,

contradiciendo los poderes económicos sin fronteras, valga como ejemplo la Fundación Melinda Gates entre muchos otros,

capitalistas que ponen muchos millones para financiar ongs de presión en la ONU y en todos los países,

y los medios masivos de comunicación de izquierda y de derecha, 

que curiosamente coinciden en estas políticas antivida y antifamilia,

como ejemplo en nuestro medio Clarín, La Nación, Página 12 y Tiempo argentino.

¡Curioso cómo coinciden todos ellos, ¿no es cierto?!

PORQUE NUESTRA PATRIA RADICA EN EL PUEBLO, SUS PERSONAS Y SUS FAMILIAS,

MUCHO MÁS QUE EN SUS VIVIENDAS Y SU BIENESTAR ECONÓMICO,

LO CUAL PIERDE SENTIDO SIN LOS VALORES MORALES.

Pegamos a continuación el interesante informe de C-FAM

Editorial: el aborto pierde en la ONU

Created on Friday, 03 January 2014 11:29

 

By Austin Ruse

Las fuerzas proabortistas han gastado cientos de millones de dólares y cientos de miles de horas hombre en los últimos veinte años y no han hecho avanzar su agenda ni una sílaba más de lo que consiguieron en la Conferencia de El Cairo de 1994.

Dejemos eso a un lado por un momento, porque es algo que atormenta los días y las noches del Fondo de Población de la ONU y de la Federación Internacional de Planificación de la Familia. Han dedicado una parte significativa de sus vidas a establecer un derecho internacional al aborto y todo lo que han logrado es un lenguaje vago de salud y derechos sexuales y reproductivos que la mayoría de los países rechaza completamente por tener algo que ver con el aborto. No están más cerca de un derecho internacional al aborto que cuando comenzaron.

Lo que es más, han empezado a ver desvanecer sus escasos logros. Dos años atrás, la ONU auspició la revisión a veinte años de la Conferencia de Río sobre el medio ambiente. Los delegados rechazaron el lenguaje relacionado con los derechos reproductivos. Hillary Clinton condenó el documento final como lo hicieron muchas otras figuras proabortistas, entre ellas, Nafis Sadik, ex directora del Fondo de Población de la ONU.

En los últimos meses el Fondo de Población de la ONU auspició conferencias regionales en preparación para las próximas negociaciones de las nuevas metas de desarrollo y la revisión a veinte años de la Conferencia de El Cairo. Estas reuniones regionales orquestadas de antemano están cargadas de lenguaje proabortista radical. ¿Cómo fueron recibidos estos documentos por los delegados en Nueva York? Con un cortés desdén.

El otro tema candente de la ONU en los últimos años fue el intento de hacer que la «orientación sexual e identidad de género» fueran nuevas categorías de no discriminación en el derecho internacional. Las delegaciones se opusieron a esto no porque odien a los gais sino porque saben que ellos ya están protegidos en el derecho internacional y que estos esfuerzos, en realidad, son para promover cosas como el matrimonio y la adopción gay, asuntos que la mayor parte del mundo rechaza.

No ganaron ningún terreno en absoluto en esta cuestión. Lo mejor que lograron es una campaña de relaciones públicas dirigida por la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y un «estudio» sobre la violencia contra las personas gay que surgió de la oficina de derechos humanos en Ginebra.

La coalición en contra de esta iniciativa en la Asamblea General es considerablemente mayor que la alianza provida, de modo que las perspectivas de que se haga algún progreso real son minúsculas.

Las fuerzas antivida y antifamilia han hecho avances y dirigen en gran medida la maquinaria de la ONU, no obstante. Controlan varios organismos como el Fondo de Población de la ONU, Unicef, el Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud y varios organismos de derechos humanos que interpretan e intentan hacer cumplir tratados. Ellos ejercen el control de todos estos y han hecho grandes progresos al promover su agenda mediante ellos.

Aunque tienen muy poco que mostrar por sus esfuerzos, estas fuerzas no dan indicios de aflojar. Es por ello que la ONU sigue siendo uno de los campos de batalla más importantes en la lucha mundial por la vida y la familia.

Resulta bastante sorprendente pensar que un pequeño grupo de individuos y agrupaciones en gran medida desconocidos haya producido una derrota tan permanente de algunas de las fuerzas más poderosas del mundo.

Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano

 

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