Feb 212018
 

Peronismo en Verdad adhiere a la manifestación del miércoles 21 de febrero convocada por la CGT.

Hemos presentado 4 informes de fin de enero y principios de febrero, mostrando la situación de la realidad económica general, y lo nefasto que se muestra el futuro cercano de la mano de profesionales de la economía.

Si a la economía general, le sumamos el sufrimiento del pueblo por falta de trabajo, reducción de salarios por causa de la inflación y malos acuerdos paritarios, a la disminución  de los servicios de salud y su encarecimiento, y el desmesurado aumento tarifario general. Y no habiendo cambiado nada, sino que continúa agravando la moral pública en la educación, la salud  y la familia, estimulando la ideología de género de la mano de políticas ateas y subjetivistas.

Y si además este gobierno atenta contra nuestra soberanía e independencia económica, en todos los frentes, de la producción industrial a la que no la proteje ni alienta como todo país requiere; desalentando la investigación científica y el control técnico de la producción interior. Porque no cuida el territorio ni el espacio aéreo, ni lo proteje con fuerzas de defensa nacional, sino que arma las fuerzas para la represión interna y abre sus fronteras descuidadamente a los intereses multinacionales; olvidando el mar Argentino, su Antártida y las Islas Malvinas; y en cambio yendo en busca de préstamos impagables en condiciones usurarias y con juzgados en los países centrales poniendo en grave riesgo el patrimonio territorial nacional.

Y como si todo esto fuera poco, deteriora el nivel institucional, manejando la opinión pública masivamente, condicionando la labor judicial de tal manera que no se puede confiar en ella, y encima manejando en forma autoritaria el poder ejecutivo y el legislativo con extorsiones económicas y total falta de búsqueda de trabajo en conjunto con los representantes nacionales y sus intereses sectoriales, beneficiando intereses personales de los amigos y familias vinculadas al gobierno, con múltiples acciones de corrupción que ya tienen muchas denuncias que por supuesto no prosperan, y que merecen el cargo de traición a la patria.

Entonces nos sentimos con la necesidad de apoyar todas las manifestaciones que denuncien este momento trágico para nuestra patria, con el objeto de ponerle límite a tanto atropello, y convocamos a todos los compatriotas y por supuesto a los compañeros peronistas a encontrarnos en Lima e Independencia a las 14,30 horas, donde se reúne la agrupación de Guillermo Moreno.

Antonio Puga

Coordinador de Peronismo en Verdad.

Feb 192018
 

VAMOS DE GRAVE PARA PEOR,

SEGUIMOS INFORMANDO SOBRE LA ECONOMÍA REAL,

Y AGRADECEMOS AL COMPAÑERO MORENO

SU ANÁLISIS DEL 11 DE FEBRERO.

Antonio Puga

Coordinador de Peronismo en Verdad.

ECONOMÍA/FINANZAS 11-02-2018 23:30 Hs.

Los prestamistas externos también preguntan cómo seguimos

Por: Lic. Guillermo Moreno*, Dr. Claudio Comari* y Lic. Norberto Itzcovich*

https://www.baenegocios.com/economia-finanzas/Los-prestamistas-externos-tambien-preguntan-como-seguimos-20180211-0076.html

La fluidez que ha conseguido el Gobierno en su financiamiento sorprende cuando se lo examina a la luz de los descalabros macroeconómicos en los que discurre su gestión.

Con déficits:

– Fiscal Total (DFT) que ronda el 11% del PBI,

– de la Balanza Comercial del orden de los u$s8.500 millones y

– de la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos de u$s30.000 millones,

la obtención de préstamos debiera ser una quimera.

Para comprender por qué no lo es, podemos remitirnos a un ejemplo cotidiano en el mundo de los negocios donde en muchas ocasiones nos encontramos con empresas a las que no les prestaríamos, pero que mantienen, sin embargo, acreedores que le suministran el crédito necesario (en mercadería a pagar o financiero) para funcionar.

En general, al ahondar un poco, aparece que éstos últimos tienen o bien afinidades, o bien supra garantías, a las que el resto no accede.

Dados los ordenamientos legales que regulan al Estado Argentino y sus tomas de deuda, salvo excepciones, la segunda explicación es descartable. Quedan entonces, como elemento determinante, las relaciones de conocimiento. Éstas, devenidas de relaciones de subordinación o de vínculos sociales, familiares o comerciales, le brindan al acreedor la confianza en el cobro, ya que si bien saben que “no alcanza para todos”, otorgan la certidumbre de que “estarán primeros en la fila”.

Claro que la eficacia de la frase “tranquilo lo tuyo está” empieza a resquebrajarse cuando a la delicada situación interna se adiciona la aparición de amenazas externas.

 

La tormenta que viene del norte

Las decisiones del gobierno de Trump respecto a la administración del comercio exterior, la reciente reforma tributaria y el megaproyecto de obra pública, actúan como un poderoso atractivo para la inversión fronteras adentro de EE.UU. Con una tasa de desocupación rondando el 4%, el riesgo de “recalentamiento” está latente. Para su disipación, como lo indica la reunión de la Fed, nada mejor que nuevas subas de tasas.

Los mercados financieros globales se anticiparon a tal decisión, aumentándolas a partir de incrementar el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense.

La suba de tasas es funcional a fines de evitar el “recalentamiento” de la economía norteamericana, así como también para la obtención del financiamiento para los proyectos de inversión privados y los públicos presupuestados. Esto nos lleva a prever que la principal economía del mundo será la gran “esponja” de la liquidez mundial.

No hay dudas que, competir con los EE.UU. por el crédito internacional, es un desafío que podría exceder con creces las potencialidades de nuestra economía.

 

No sólo sube la tasa sino que asoma la niña

Las constantes quejas sobre una supuesta retención de soja y maíz en los campos, y la caída en la exportación de productos primarios y manufacturas de origen agropecuario, no hacen más que corroborar que las proyecciones del Ministerio de Agroindustria sobre la campaña pasada fueron erróneas, llevando a que las estimaciones sobre el crecimiento de la actividad económica en 2017 del Indec y las proyecciones de nuestros colegas del sector privado, sean injustificadamente altas.

La sobrestimación de la cosecha, en alrededor de 11 millones de toneladas (M/tn), llevó a un incremento artificial de la medición del PIB cercano al uno por ciento -como ya lo hemos descripto y explicado en esta columna en reiteradas oportunidades-. Tuvimos entonces, como resultado de la campaña 2016/17, un producido cercano a los 126 M/tn, lejanos a los 137 M/ tn anunciados por la cartera de agroindustria.

Pero lo verdaderamente grave es que la presente campaña sufrirá una caída en la producción, como efecto de la prolongada sequía y las altas temperaturas en la zona núcleo.

Declaraciones del presidente de la Sociedad Rural Argentina, reproducidas por la “tribuna de doctrina”, indican que el rendimiento esperado para la campaña 2017/18 es de 109 M/tn. No es esta la visión más pesimista. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé una cosecha de soja de 51 M/tn (contra alrededor de 57 M/tn de la campaña anterior), pero advierte que podría caer hasta los 40 M/tn si las condiciones climáticas imperantes continúan en las próximas semanas.

Las consecuencias de tales pronósticos son estremecedoras, especialmente para quienes hayan confiado en las estadísticas del ex ministro de agroindustria Buryaile y su sucesor Etchevehere. Si el descenso en la cosecha va, en millones de toneladas, de 137 a 109, la pérdida en exportaciones (en equivalente soja a u$s362,39 la tn, precio del 07/02/18) superaría los u$s10.000 millones.

Para los lectores de esta columna el panorama será menos atemorizante, ya que la baja en la producción sería de alrededor de “sólo” 17 millones de toneladas (de 126 M/tn a 109 M/tn), con una baja en las ventas externas de más de u$s6.000 millones.

Esto implica que, aun cuando las importaciones no se incrementen siquiera en un dólar, sólo por la pérdida de exportaciones del sector primario, la Balanza Comercial argentina pasará de un déficit de alrededor de u$sS8.500 millones en 2017, a uno de entre ¡14.500 a 18.500 millones de dólares en 2018!

 

Una atmósfera inclemente

Hace menos de quince días, dos empresas argentinas que lanzaron ofertas públicas en Wall Street (Corporación América Airports y Central Puerto S.A.), hicieron las colocaciones planeadas, pero a costa de significativos recortes en los precios de sus acciones. Esto quiere decir que los mercados internacionales no convalidaron los valores, en dólares, de las compañías.

¿Serán los motivos de la quita intrínsecos a las empresas, o estamos ante indicios de que la confianza de los inversores comienza a flaquear?

Por doquiera se mire, sea desde la perspectiva de lo interno o lo externo, sea desde las finanzas o la economía real, los pronósticos sólo nos traen promesas de tormentas.

Desde la desatinada conferencia de prensa del 28 de diciembre pasado, el “mejor equipo de los últimos 50 años” ha sumido a los mercados en un mar de incertidumbres, afectando con su propio desconcierto al conjunto de los agentes económicos.

Las prevenciones sobre las eventuales medidas gubernamentales se superponen con la certeza de la persistencia de los desequilibrios preexistentes, dando así, a nuestra economía, la fortaleza de un castillo de naipes.

Los nuevos datos de contexto derivan también novedosas preguntas:

¿Cuál será el comportamiento de los agentes financieros globales, prestamistas de nuestro país, si la economía de los EE.UU. comienza a fungir como una aspiradora de la liquidez mundial? ¿Qué consecuencias derramará la reducción de la cosecha sobre el conjunto de la actividad económica, en especial sobre las cuentas fiscales y la capacidad de honrar las deudas contraídas?

En tanto las acechanzas se mantengan, no sólo las respuestas no serán estimulantes, sino que se pondrá en duda la certeza de “cobrar primero (en dólares)” entre dichos acreedores.

Tal vez más que nunca, conviene insistir en transitar la etapa atentos a las señales macroeconómicas y vigilantes hacia la propia exposición a los factores de contexto en la microeconomía.

Reafirmamos que lograr la vigencia del concepto de empresa en marcha puede convertirse en el mayor criterio de éxito porque como ya lo dijimos este es un año donde “empatar es ganar”.

El comportamiento de los inversores ante la renovación de los préstamos, adquiere el carácter de primus inter pares entre los indicadores clave.

La “cadena de la felicidad” de las acreencias externas se corta cuando comienzan las dudas sobre si “lo tuyo está”.

Feb 182018
 

Volvemos con Héctor Giuliano a quién le agradecemos que nos comparta su entrevista,

porque es necesario saber la verdad

y poder entenderla, para que no sigan engañándonos.

La economía de este gobierno es increíblemente inadecuada,

y también increíblemente ocultada la información por los medios informativos.

La situación es muy grave.

Antonio Puga.

Coordinador de Peronismo en Verdad.

 

“>EL TÁBANO ENTREVISTAS 2: EL BANCO CENTRAL NO EXISTE, ESTA EMPAPELADO

CHARLA ENTRE AMIGOS CON EL LICENCIADO HÉCTOR GIULIANO EN LA CUAL DESGRANA CON TODA SIMPLEZA Y CON UN LENGUAJE SENCILLO Y ACCESIBLE LA REALIDAD DE LA SITUACIÓN

Feb 142018
 

Veamos ahora cómo la política peronista,

plantea el realismo del análisis para saber a qué atenernos en la grave crisis que tenemos.

ECONOMÍA/FINANZAS 28-01-2018 23:34 Hs.

Cómo seguimos

por Lic. Guillermo Moreno*, Dr. Claudio Comari* y Lic. Norberto Itzcovich*

La fuerza de los hechos ha impuesto, aunque no siempre se exprese así en la arena pública, un diagnóstico compartido por todos los colegas: las inconsistencias macroeconómicas del esquema de la alianza Cambiemos erigieron obstáculos de ya imposible superación.

Desafíos urgentes y mediatos

El ciclo económico de “la generación que está cambiando la Argentina para siempre”, ha llegado a su límite. De aquí en más, sólo nos queda esperar que su oportuno reemplazo se dé evitando cualquier tipo de “colapso”, especialmente en lo que se refiere al cumplimiento del ciclo institucional.

Sin lugar a dudas, las secuelas negativas del experimento en curso serán severas y profundas para la economía nacional y para vastos segmentos de nuestro pueblo. En este marco, la hora nos impone desafíos urgentes y mediatos.

Entre los primeros, el de la búsqueda de mecanismos que maximicen la mitigación de daños, adeudo que recae en el oficialismo en primera instancia, pero se hace extensivo al conjunto del entramado institucional de nuestra Nación, así como también a la dirigencia sindical, empresarial y social.

En plazos más extendidos, pero no laxos, la obligación de delinear un Modelo de Desarrollo Económico Permanente y Sustentable (MoDEPyS), que cimente la felicidad de nuestro pueblo.

En el mientras tanto la economía y la política convergen en la impaciencia

Ya dijimos que el “mejor equipo” se está yendo al descenso, camino inexorable de quienes se especializaron en hacer anuncios que no se materializan y en resultar sorprendidos por la realidad siempre, para ellos, imprevista.

Aunque hayan creído que era fácil acabar con ella, la inflación siempre está; el segundo semestre con la afamada “lluvia de inversiones” no ha llegado ni llegará, y los brotes verdes no fueron más que comida tierna para las langostas, entre otros memorables yerros.

Los mecanismos de auxilio a los que se apeló, para morigerar el desplome de la actividad y lograr una tenue recuperación (el endeudamiento de los particulares y la expansión del gasto público), se agotaron. La marcada caída de las ventas hacia el final del año pasado certificó la ausencia de “motores económicos” alternativos que permitieran sostenerlas.

Como consecuencia, también comienza a agotarse el crédito político, en tanto el aval electoral obtenido por el oficialismo quedaba condicionado a la consecución de los resultados económicos prometidos. Las movilizaciones del pasado diciembre, especialmente los cacerolazos en nodos de las clases medias, compuestas por comerciantes, profesionales y pequeños empresarios, patentizaron la impaciencia.

En “la diaria” gestión de riesgos

Cual irónica broma, el día de los inocentes el gobierno prometió iniciar una nueva etapa, relajando las metas de inflación y bajando las tasas de interés. Ello permitiría, teóricamente, incentivar los proyectos privados de inversión al reducir el costo del capital.

En nuestra nota del 8 de enero, “¿Será Sturzenegger el Sourrouille de Macri?”, explicábamos por qué tal iniciativa no sólo era inviable, sino que en lo inmediato no produciría más resultados que magnificar la incertidumbre y la volatilidad.

A la fecha, da la impresión de que el Gobierno aparenta haber comprendido en ese punto, al menos de modo parcial, la real situación en la que nos encontramos y los riesgos que ella encierra.

De ahí que, pese a la rimbombante conferencia de prensa anunciando el cambio de metas de inflación, la tasa de referencia de la autoridad monetaria sólo descendió 150 puntos básicos a lo largo del mes transcurrido, sin verificarse las bruscas alteraciones en la política monetaria, ni los cambios institucionales en el Banco Central, que se presagiaban como lógica consecuencia.

En la medida en que el oficialismo persevere en tal conducta, disminuyen los riesgos de que el fracaso del esquema económico se contagie al terreno institucional. Ello contribuye a otorgar condiciones de posibilidad al objetivo más urgente, que es el de minimizar los daños.

Hoy parece que Cambiemos ha leído nuestra recomendación expresada en la nota antes citada: “la osadía, que puede ser un valor tratándose de asuntos particulares, es manifiesta irresponsabilidad cuando lo que se arriesga son los activos de toda la sociedad. Tal vez el Gobierno debiera resignarse a su fracaso y dedicarse con meticulosidad a administrar, de la mejor manera posible, el tiempo que le resta hasta alcanzar la meta.”

Después de la transición

Sin dudas, las severas consecuencias del fallido experimento de la alianza gobernante, aun cuando lleve mucho esfuerzo, serán revertidas y la Argentina podrá retomar un sendero de desarrollo económico con justicia social.

Ahora bien: ¿cómo hacerlo sustentable y permanente?

Entre las muchas lecciones que nuestra historia económica, no sin crueldad, nos ha enseñado, es que esto no es sencillo. Por ejemplo, es necesario mantener los superávits gemelos a lo largo del tiempo para así lograr una macroeconomía equilibrada y consistente.

Para implementar un MoDEPyS, es imprescindible que las dirigencias gremiales, de empresarios y de trabajadores, lo hagan propio, y para ello deben cumplirse, entre otras condiciones, que:

– las empresas obtengan adecuada rentabilidad,

– el mercado de trabajo tienda al pleno empleo, con salarios de alto poder adquisitivo, y

– los sistemas de seguridad social sean suficientemente vigorosos, asegurando así adecuados niveles de bienestar para el conjunto de la población.

Entonces, principalmente, nos hace falta identificar y maximizar los vectores de competitividad¹ del aparato productivo nacional, capaces de reducir los costos primos (en forma intensiva y extensiva) de nuestras empresas, garantizando su hegemonía en el mercado doméstico y potenciando su inserción en los internacionales.

Dichos vectores no pueden ser otros que los asociados a las rentas extraordinarias en la economía, es decir aquellos beneficios redundantes, que se generan en el mercado, independientemente del trabajo humano, y se obtienen a partir de ejercer la exclusividad de explotación de algún recurso natural.

Estas condiciones, en nuestro país, las cumplen algunas tierras y la energía fósil. A su vez las nuevas tendencias dominantes en el mundo, post caducidad del Consenso de Washington, favorecen la puesta en valor de tales vectores en un todo sistémico.

Al universo de lo político pertenece la responsabilidad de generar las condiciones de contexto que permitan la operacionalización de un MoDEPyS.

Sólo el encuentro armonioso entre la política y la economía permitirá el tránsito adecuado desde este presente oprobioso a un futuro venturoso.

¹No se trata de un debate totalmente novedoso; ya empezaba a abordarse durante el gobierno anterior en las Mesas de Competitividad de la Secretaría de Comercio Interior que abarcaba diferentes sectores y posteriormente, cuando se creó la Subsecretaría de Competitividad, y lo retoma la actual administración, ya que en tales objetivos se justificó el mega DNU y la creación de la Secretaría de Simplificación Productiva.

Especial para BAE Negocios

*MM y Asociados

Feb 142018
 

Tengamos información seria de la mano de

un especialista en la situación económica.

 

INFLACIÓN, SALARIOS REALES Y DEUDA PÚBLICA

Por Héctor GIULIANO (19.1.2018)

Pongamos las cosas en claro: los aumentos de los Salarios no son la causa sino la consecuencia de la Inflación.

Los Sindicatos no reclaman incrementos de sueldos con fines de lucro ni de sobre-mejoras sino tratan sólo de recuperar la pérdida de poder adquisitivo que la Inflación conlleva.

¿Quién genera el aumento de los precios en el Mercado y bajo qué mecanismo lo hace?

En lo concreto e inmediato, la Inflación que hoy sufre la Argentina – una Inflación que, según texto, se define como el aumento sostenido y generalizado de los precios de bienes y servicios en la Economía – está provocada por tres factores  principales:

  1. La remarcación impune de precios por parte de las Empresas a través de toda la cadena de valor y/o comercialización del Mercado, fundamentalmente determinadas por los grandes grupos económico-financieros que controlan la formación de los precios sectoriales.
  2. El aumento de Precios y Tarifas de Servicios Públicos que establece el gobierno y que se trasfieren al sistema de precios, de modo que el ciudadano recibe el peso de tales aumentos en forma directa como usuario y en forma indirecta por el traslado a precios que efectúan las empresas.
  3. El aumento de la Presión Tributaria del Estado – Nacional, Provincial y Municipal – además de los recargos que se producen por medio de todo el mecanismo de gastos por trámites administrativos, aranceles, sellados, intereses, recargos, multas, etc. Y que también se trasladan a los precios.

Éstas son las causas concretas e identificables que – en lo inmediato – determinan la Inflación; que luego se retro-alimentan por la recurrencia entre precios y salarios en el marco del proceso de distorsión de Precios Relativos, que inhibe la estabilidad de los Precios porque continuamente los desajustes sectoriales motivan las actualizaciones por inter-acción de los valores en el Mercado.

A esto cabe agregarle – por su importancia determinante en la Argentina – la existencia de otros tres componentes inflacionarios que son de naturaleza específicamente financiera:

  1. El denominado pass-through (efecto transmisión) o proceso mediante el que las devaluaciones de la moneda nacional (el Peso) frente a las divisas extranjeras (básicamente el dólar) se trasladan a los precios.
  2. La Tasa de Interés, cuya incidencia también se traslada – en forma directa e inmediata – a los precios porque las Empresas la incorporan como parte de su Costo Financiero a los valores finales.
  3. Los costos bancarios – representados por gastos, comisiones, tasas, recargos de distinto tipo, sobrecosto de servicios financieros, mantenimiento de cuentas, tarjetas de débito/crédito, etc. – que constituyen gastos que también se trasladan al sistema de precios.

Todo este conjunto de factores es el que determina el perverso conjunto concreto de factores causales que llevan al aumento generalizado y sostenido de los precios de Mercado – la Inflación – y no los aumentos de Salarios, que son una consecuencia de la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores con ingresos fijos y bajo distorsión de los precios relativos que tales aumentos de precios provocan.

Como ya hemos explicado otras veces, los Salarios pierden siempre con respecto a la Inflación por triple motivo:

  1. Porque los aumentos son pactados normalmente por debajo de la Inflación y/o apelando a proyecciones futuras irreales sin recupero de los costos de la Inflación pasada.
  2. Porque los aumentos, cuando se efectivizan, lo hacen en forma parcial frente a la Inflación acumulada de los últimos 12 meses y en cuotas, por lo que no implican un recupero real total del poder de compra consumido durante el periodo inter-actualizaciones.
  3. Porque la Inflación carcome el poder adquisitivo de los salarios día a día mientras que la percepción de los sueldos se produce mensualmente: un desfasaje financiero en contra del asalariado porque esto no se cubre durante el mes ni mucho menos durante todos los meses en curso hasta que se produzca el próximo ajuste de los ingresos, como es el caso típico y agraviante de los jubilados / pensionados (que se venían aumentando cada 6 meses – ahora cada 3 y sub-indexados – sin recupero de los meses transcurridos). Y que se trata del mecanismo exactamente inverso al que siguen las ganancias especulativo-financieras, que se benefician en forma cotidiana y/u horaria.

Esto quiere decir que toda la Población Argentina de Ingresos Fijos se traga así sistemática e institucionalmente la Inflación a través de la caída de los Salarios Reales, lo que constituye hoy – en la práctica – uno de los ejes centrales de la administración Macri para amortiguar parcialmente los gastos del Estado y de las Empresas Privadas a costa de las menores remuneraciones a los sectores asalariados y jubilados.

Pero en todo esto hay algo tanto o más grave todavía que subyace en el mecanismo perverso de orígenes y operatoria del proceso inflacionario y es la cuestión de si al gobierno Macri le interesa verdaderamente la baja de la Inflación Argentina:

  1. La Inflación, desde el punto de vista financiero-fiscal, se comporta como un Impuesto y, como tal, fuente de mayor recaudación tributaria cuando se trata de emisiones de dinero sin respaldo. Y, peor aún, como uno de los impuestos más regresivos aplicados desde el Estado.
  2. El Banco Central (BCRA) mantiene altas Tasas de Interés (que constituyen la base principal de las ganancias récord especulativo-financieras) con el argumento de la lucha anti-inflacionaria pero soslaya que esas mismas tasas de interés son uno de los principales factores determinantes de la Inflación (punto 5) y que las mismas han demostrado hasta ahora su inoperancia frente al problema de los aumentos de precios pese a los dos largos años de gestión Sturzenegger.
  3. Pese a su retórica contra la Inflación, es el propio gobierno Macri el que contribuye a mantenerla elevada, según surge de los 6 puntos citados (incluyendo particularmente al 5, relativo a las tasas de interés).

Por ende, más allá de lo declarativo, la administración Macri no propende en los hechos a la baja de la Inflación sino que, por el contrario, la viene utilizando como herramienta para mantener la caída de los Salarios Reales y subsidiar a la actividad financiera, que es la que se mueve con mayor habilidad y rentabilidad en épocas de alta Inflación.

Y, como agravante, busca ahora institucionalizar este mecanismo – en alianza con los sectores empresarios y financieros – tratando de forzar que las nuevas negociaciones paritarias se convengan sobre la base de una Inflación Futura artificialmente optimista y no sobre el recupero ni las proyecciones realistas de la Inflación Pasada y Presente; y que además los nuevos convenios no incluyan cláusulas gatillo de ajuste frente a los previsibles desvíos desfavorables en los aumentos de precio.

La clave de este mecanismo de baja sistemática de los Salarios Reales reside así en la combinación de tres acciones oficiales concurrentes: 1. Sueldos retrasados frente a la Inflación, es decir, sin recupero de los aumentos de gastos de la población, 2. Incidencia financiera del desfase de pago de los Salarios entre los períodos de percepción y actualización, y 3. Venta permanente de expectativas futuras ante la opinión pública frente a la falta de resultados presentes, como forma de ganar tiempo mientras se verifica la caída de los ingresos fijos reales pero simultáneamente se maximizan las ganancias financieras privadas, nacionales e internacionales.

Si al gobierno Macri le interesase verdaderamente combatir la Inflación la atacaría en sus Causas – que son los aumentos de precios citados en los puntos 1 a 6 – y no en sus efectos o Consecuencias, que son el reclamo por los aumentos salariales compensatorios de esa Inflación.

Pero no, la política macrista es la inversa: no a los Controles de Precios, vía libre a las remarcaciones constantes y discrecionales, alta presión tributaria, fuertes aumentos de precios/tarifas de servicios públicos y de los costos financieros determinantes de tales incrementos, empezando por las altas tasas de interés que fija el BCRA.

Los hechos hablan por sí solos en esta materia: libertad de precios, controles de salarios y subsidio a la actividad financiera vía altas tasas de interés.

O sea, que se da así la paradoja de que es un gobierno neoliberal – que hace gala de su aparente ideología anti-intervencionista – el mismo que libera los precios de Mercado a favor de las Empresas pero simultáneamente controla los salarios de los trabajadores y jubilados, que invoca la lucha contra los subsidios económicos pero sostiene los subsidios financieros a través del negocio especulativo entre altas tasas de interés y tipo de cambio estable, que proclama la necesidad de Inversiones Productivas pero ofrece a los capitales golondrina las mayores rentabilidades financieras del Mundo.

Y todo ello puesto al servicio de una teoría financiera tan discutible como contradictoria: la hipótesis de que la causa de fondo de la Inflación es el elevado Gasto Público, que éste provoca el Déficit Fiscal creciente de la Argentina y que este déficit tiene que cubrirse con Deuda Pública, cuando en los hechos la Deuda y sus Intereses son el principal rubro del Gasto y el Déficit Fiscal.

De esta manera, lo que se está ocultando es que no es la Emisión Monetaria, per se, la causa de la Inflación sino la Deuda: no debiera existir inflación si el aumento de los medios de pago – vía impresión de dinero – tiene como correlato el Crecimiento de la Economía, teniendo como destino de los fondos el financiamiento de proyectos productivos y/u obras públicas e infra-estructura en lugar de usarse para seguir sosteniendo el gasto financiero del Estado.

Pero si, como ocurre en la Argentina, el dinero se sigue emitiendo mayoritariamente para cubrir el sistema de los gastos financieros públicos, como son los servicios permanentes y crecientes de una Deuda impagable del Estado y los paralelos gastos cuasi-fiscales del BCRA por su montaña de Lebac igualmente impagable, entonces el problema de la Deuda es el verdadero determinante de fondo del aumento del Gasto Público y del consiguiente Déficit Fiscal.

Así, paradójica o sintomáticamente, la tesis neoliberal de la Inflación como resultado del Gasto y el Déficit fiscales se estaría cumpliendo – según se da hoy – pero no por aumento del Gasto Primario sino principalmente por el aumento de los Intereses a pagar, que a su vez son sólo una parte menor dentro del total de los Pasivos del Estado constituidos por su enorme e impagable Deuda Pública ya que no se realizan pagos por Principal.

Y para poder pagar tales intereses, que son rápidamente crecientes – sin contar las amortizaciones netas de Capital, que directamente no existen porque toda la deuda que vence se paga con nueva deuda, y además se toma deuda adicional – es que el gobierno Macri necesita reducir el peso de otros rubros, que corresponden a los gastos primarios, para tratar de sostener los mayores costos del gasto financiero.

Apretado, empero, por los compromisos incrementales y la mayor proporción de obligaciones fiscales y cuasi-fiscales que contrae a corto y mediano (que fuerzan una refinanciación permanente y cada vez más acelerada de las mismas), ante la mayor presión de los acreedores por el cobro de los intereses y por las condiciones de novaciones de principal de la Deuda, y con un déficit fiscal en aumento que deriva en mayores tomas de Deuda, la administración Macri se encontraría en una de las encrucijadas más difíciles de la Historia Financiera Argentina.

Esto explicaría el giro macrista hacia medidas fiscales más duras que se está dando desde Diciembre pasado con la aprobación de varias leyes clave por el Congreso – fundamentalmente una Ley de Presupuesto 2018 que constituye un verdadero cheque en blanco al Ejecutivo, una Reforma Previsional cuyo objeto primordial es la reducción de los aumentos salariales a la Clase Pasiva y una Reforma Tributaria cuyos resultados no están claros ni cuantificados – y con su vuelco a una modalidad presidencialista de gobernar por decretos (DNU), como es el caso del reciente Mega-Decreto 27/2018, que modifica casi un centenar de Leyes, y ahora el Decreto 52/2018, por el que modifica la composición de la mesa de negociaciones de la paritaria docente nacional.

Es la forma – aparentemente desesperada pero encubierta siempre con la clásica complicidad de Oficialismo, Oposición Política y Grandes Medios de Comunicación – en que la administración Macri trata de sostener su gestión de gobierno y dar ahora cumplimiento con ello a los compromisos asumidos por el presidente con los grandes Acreedores Externos y los grupos internacionales de poder económico-financiero en su viaje a Nueva York a principios de Noviembre pasado – casi inmediatamente después de las Elecciones Parlamentarias del 22.10 – grupos éstos que son los que sostienen a su gobierno y que lucran en consecuencia.

Para ello, su administración en general y su nominal Jefe del Estado en particular deben mostrar la pertinente cuota de servilismo y la pseudo-fortaleza en su gestión pública que le permitan garantizar la continuidad de las nuevas obligaciones tomadas.

Es en este contexto que debe entenderse la actual apelación macrista a ultranza en su política de baja de los salarios reales como componente clave del programa de ajuste gradual que está llevando a cabo para poder aguantar los costos del Sistema de Endeudamiento perpetuo y en gran escala en función de su Política de Gobernar con Deuda.

Lic. Héctor L. GIULIANO

Buenos Aires, 19.1.2018

Archivo: GIULIANO ARTICULO 2018 01 19 INFL-SAL-DEUDA

Ene 242018
 

Hemos cambiado la linea de acción,

bajando al territorio en la campaña de Las Paso
y nos hemos abocado al trabajo con los compañeros,
de ahí la falta de presencia y continuidad en la página.

Hemos tomado partido y acción en la coyuntura,

pero debemos aclarar,

que el propósito de Peronismo en Verdad,

no es la solución del momento político,

sino la fiscalización del nivel de teocentrismo del peronismo,

teniendo todos la posibilidad de ser peronistas teocéntricos,
y también de discrepar en las soluciones políticas concretas.

Por eso lo proponemos como una línea interna

del movimiento peronista,

por tanto trasversal a todos,

pero con precisiones en cuanto a la identidad
y por tanto con lineas básicas de acuerdo en continuidad
con las actitudes que diseñó Perón y sostuvieron Evita e Isabelita.

Dos tareas actuales en ejecución:

La fundación de la Asociación Civil Peronismo en Verdad,

Y la reconstrucción de las bases peronistas uno por uno,

organizándonos para visitar a todos.

En breve las presentaremos en la página.
Antonio Puga
Coordinador de Peronismo en Verdad.
Ene 042018
 

¿Qué es esto, cómo se entiende?

Porque nada ni nadie nos puede quitar la felicidad, ni la libertad, porque son nuestras y luchamos por ellas.

Y porque la lucha en nuestra vida no es contra nadie, sino contra nuestra propia miseria, defecto y pecado.

No hay palos, gases lacrimógenos ni maltratos físicos ni morales, que vengan de afuera de nosotros,

o de afuera o de adentro de nuestra patria que nos puedan quitar la felicidad, ni la  libertad.

Si tenemos dudas, escuchemos al monje Menapache:

Balance del año según Mamerto Menapace (Monje Benedictino)

“Mi percepción a medida que envejezco es que no hay años malos. Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son. Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar, de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas, de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos.

Por eso, no debiéramos tenerle miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.

Nos cuesta mucho entender que la vida y el cómo vivirla depende de nosotros, el cómo enganchamos con las cosas que no queremos, depende sólo del cultivo de la voluntad. Si no me gusta la vida que tengo, deberé desarrollar las estrategias para cambiarla, pero está en mi voluntad el poder hacerlo.

“Ser feliz es una decisión”, no nos olvidemos de eso. Entonces, con estos criterios me preguntaba qué tenía que hacer yo para poder construir un buen año porque todos estamos en el camino de aprender todos los días a ser mejores y de entender que a esta vida vinimos a tres cosas: -a aprender a amar -a dejar huella -a ser felices.

Crear calidez dentro de nuestras casas, hogares, y para eso tiene que haber olor a comida, cojines aplastados y hasta manchados, cierto desorden que acuse que ahí hay vida.

Nuestras casas independientes de los recursos se están volviendo demasiado perfectas que parece que nadie puede vivir adentro.

Tratemos de crecer en lo espiritual, cualquiera sea la visión de ello. La trascendencia y el darle sentido a lo que hacemos tiene que ver con la inteligencia espiritual. Tratemos de dosificar la tecnología y demos paso a la conversación, a los juegos “antiguos”, a los encuentros familiares, a los encuentros con amigos, dentro de casa. Valoremos la intimidad, el calor y el amor dentro de nuestras familias. Si logramos trabajar en estos puntos y yo me comprometo a intentarlo, habremos decretado ser felices, lo cual no nos exime de los problemas, pero nos hace entender que la única diferencia entre alguien feliz o no, no tiene que ver con los problemas que tengamos sino que con la ACTITUD con la cual enfrentemos lo que nos toca…

Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agrandan. Y que en cambio, con las penas pasa al revés. Se achican.

Tal vez lo que sucede, es que al compartir, lo que se dilata es el corazón.

Y un corazón dilatado esta mejor capacitado para gozar de las alegrías y mejor defendido para que las penas no nos lastimen por dentro”.

MAMERTO MENAPACE monje benedictino.

Antonio Puga

Coordinador de Peronismo en Verdad.

Sep 022017
 

Una campaña no da tiempo para hacer periodismo,

o informar lo que va pasando,

trabajamos duro e hicimos lo que Moreno propuso, llegar a los afiliados peronistas.

En concreto nos ocupamos del sur de la Comuna 7, nuestro lugar de residencia,

entre Av. Asamblea y Av Eva Perón y Av. Riestra, Av. Perito Moreno y Av. San Pedrito.

Es decir el Bajo Flores y Parque Chacabuco.  Casi tres mil afiliados. 

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El compañero Alberto Mingrone, con los banners de Moreno y de Peronismo en Verdad,

en la mesa que el Sur puso en Boyacá y Rivadavia, para recibir al candidato en la caminata por Flores.

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Los compañeros Sergio Gallo, Antonio Puga y Guillermo Moreno en su paso por la mesa.

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El compañero Miguel Salazar, a cargo del Comando de Campaña de la Comuna 7,

y Puga y Moreno, valorando el banner de Peronismo en Verdad, con su adhesión.

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En el local del Estudio de abogado del compañero Mingrone, en el Sur,

con algunas compañeras y compañeros que colaboraron en el trabajo de la campaña,

aquí armando los juegos de folletos para llevar a los afiliados.

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Los compañeros candidatos Gustavo Vera y Ximena,

junto con Damián Lanuti y otros en otra caminata de campaña.

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En el acto de cierre de campaña, Moreno, Pimpi Colombo y el compañero Flores de AATRAC.

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El cartel de campaña de Peronismo en Verdad.

En Las Paso de Unidad Ciudadana, sacamos 54.000 votos

después de Progresismo de Filmus y superando a la izquierda de Itaí Hatman.

Es un buen comienzo, ganamos experiencia

y confirmamos la presencia del espacio peronista que empezamos a recuperar.

Es un comienzo, es una gesta, que nos llena de esperanza.

Antonio Puga

Coordinador de Peronismo en Verdad.

Jul 122017
 

Peronismo en Verdad  adhiere e invita,

a la apertura oficial de la campaña de LAS PASO,

de los compañeros Guillermo Moreno y Gustavo Vera,

EN EL CLUB ATLÉTICO FERROCARRIL OESTE, EL VIERNES 14 DE JULIO A LAS 18,30 HORAS,

ENTRANDO POR CALLE MARTÍN DE GAINZA 230 DE NUESTRA CIUDAD DE BUENOS AIRES,

con un discurso que coincide con el nuestro, en la búsqueda de reinstalar un peronismo genuino,

de tercera posición, bien diferenciado de la izquierda y de la derecha,

tanto del socialismo y progresismo como del liberalismo y totalitarismo.

Nace una esperanza de una patria libre y soberana, justa e hispanoamericana,

defensora de la vida, de la familia, del pueblo y teocéntrica.

Antonio Puga

Coordinador de Peronismo en Verdad.

IMG-20170708-WA0015 Acto de apertura.

IMG-20170709-WA0006 Boleta de las paso.

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